
Felipe III, 1609, Expulsión de los moriscos

Mariano Rajoy, 2008, Rajoy obligará a los inmigrantes a "aprender la lengua y respetar las costumbres" para poder residir en España:
Enseñar la lengua al inmigrante, ayudarle y formarle para encontrar empleo, así como colaborar en su retorno (a su país de origen) si carece de empleo y de medios serán otros derechos que ofrecerá si el PP gobierna, mientras que el inmigrante deberá comprometerse, entre otras cuestiones, "a pagar sus impuestos y cotizaciones y a trabajar activamente para integrarse".
Me encantó la parte de "colaborar en su retorno". La colaboración siempre fue bonita... Por cierto, pobrecitos ¿os parece bien que les hagamos pagar sus impuestos? No deberíamos pedirles a ellos más que a otros a quienes les permitimos que no los paguen...




4 comentarios:
A estos muchachos peperos se les ve cada día más el plumero.
Por cierto, ¿no pagan impuestos los extranjeros?
Desde luego los que tienen contrato de trabajo no se pueden escapar, y como tú dices hay otros peces, más gordos, que se escapan.
Siendo xenófoba toda la proposición, lo de "colaborar en su retorno" es para partirse. "Pobrecillos, vamos ayudarles" a que vuelvan a morirse de asco en su país de origen.
Salud y República
Seguimos en Carnavales, disfrazan sus palabras, Pero sus máscaras hace tiempo que han caído...
Un beso.
En realidad, esta genialidad es xenofobia en su estado más puro: todo lo que dicen es exactamente lo que ya se exige o se espera de cualquier inmigrante (evidentemente, si tienen contrato de trabajo tendrán que pagar sus impuestos; y francamente, cualquiera que tenga que emigrar acabará integrándose como mínimo en el sentido de tener que aprender la lengua del país de acogida --esto lo sabe hasta Ánsar--: no creo que se pueda pedir más en cuestión de "integración").
Ahora bien, a los inmigrantes se les exige lo mismo que a los de aquí (la propuesta no entra a regular cuestiones como el permiso de residencia, que ya está regulado), pero la diferencia está en que A ELLOS SE LES DICE, y se les dice de aquella manera.
Por eso es xenofobia en su estado más puro: se trata simplemente de un gesto de agresividad contra el inmigrante, destinado por supuesto a capturar los más bajos instintos de algún posible votante.
Por cierto, qué menos que "colaborar" en el retorno: creía que les íbamos a depositar en medio del Mediterráneo y que se buscasen ellos la vida...
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