El enemigo postmoderno, a diferencia del enemigo moderno, jamás declara la guerra. El enemigo postmoderno es una víctima. Si no te saluda cuando te ve por la calle, puede justificarlo perfectamente explicándoles a todos que si no te saluda, es porque tú no quieres saludarle. Es pasivo-agresivo. Es Zen. Si en cambio parece tan sociable en público, es porque tiene que defender su posición y de este modo aguarda por si acaso eres tan idiota como para iniciar las hostilidades y cavar tu propia fosa. El enemigo postmoderno jamás se enfrenta en igualdad de condiciones, jamás reconocerá que es tu enemigo.
Ese es el enemigo postmoderno: ¿y vosotros seguís creyendo que no tenéis un enemigo, por el simple hecho de que nadie os está agrediendo particularmente? Gran error.




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