Lenin decía que "La doctrina de Marx es todopoderosa porque es exacta". Otras traducciones del pasaje son más fuertes: "La doctrina de Marx es omnipotente porque es verdadera" [vínculo], o "The Marxist doctrine is omnipotent because it is true" [vínculo]. No sé lo que dice exactamente el original ruso (se aceptan contribuciones).
En cualquier caso, ¿no resulta, en estos tiempos de postmodernismo pop, una sentencia terriblemente incómoda? El señor Popper, naturalmente, debió afilarse los colmillos si leyó esto. Transcribo el párrafo completo:
"La doctrina de Marx es todopoderosa porque es exacta. Es completa y armónica, dando a los hombres una concepción del mundo íntegra, intransigente con toda superstición, con toda reacción y con toda defensa de la opresión burguesa. El marxismo es el sucesor natural de lo mejor que la humanidad creó en el siglo XIX: la filosofía alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés." (V. I. Lenin, "Las tres fuentes y las tres partes integrantes del marxismo", en Obras escogidas, Moscú: Progreso, 1975, p. 15.)
"La doctrina de Marx es todopoderosa porque es exacta. Es completa y armónica, dando a los hombres una concepción del mundo íntegra, intransigente con toda superstición, con toda reacción y con toda defensa de la opresión burguesa. El marxismo es el sucesor natural de lo mejor que la humanidad creó en el siglo XIX: la filosofía alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés." (V. I. Lenin, "Las tres fuentes y las tres partes integrantes del marxismo", en Obras escogidas, Moscú: Progreso, 1975, p. 15.)
¿Cómo que una doctrina es "todopoderosa" por ser "exacta" o "verdadera"? Bueno, atruena la razón en marcha, decía la Internacional. Pero esto no es nada obvio: que la razón marche, que sea un arma, está muy lejos de las ideas habituales sobre un conocimiento "desinteresado".
Los liberales suelen sustituir esta noción potente de la verdad o de la razón, por salidas más o menos suaves: tendríamos esa verdad blanda "relativista" ("mira, yo tengo mi verdad y tú la tuya"); en segundo lugar, tendríamos el "sentido común" o el "buen sentido" como forma de verdad compartida (aunque lo que se comparte es siempre la simpleza); y en tercer lugar, tendríamos la fuerza absoluta de los famosos "procedimientos" demoliberales.
En consecuencia: cada uno de nosotros tiene "su verdad"; esa verdad no puede imponerse por otro medio que no sea el de los procedimientos democráticos (ejemplo: el comité de ética, el debate, la tertulia); el medio común a partir del cual se comparten las "verdades", es el del "sentido común".
El concepto clave aquí, acaba siendo ese "sentido común" que recoge toda "verdad particular". Al final lo que impera hoy, en el reino de la "libre opinión" y las tertulias educadas, es el viejo y presuntamente sano sentido común. Pero a eso, todos los ilustrados (muchos desde sus salones, algunos desde las barricadas) lo llamaron siempre ideología. Voy a terminar con esa sentencia exquisita que abre el Discurso del método de Descartes (gran racionalista, pese a todo):
"El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra cosa, no suelen apetecer más del que ya tienen." (R. Descartes, Discurso del método, Madrid: Espasa Calpe, 1975, p. 29.)
Si queréis, seguid leyendo el Discurso, y me decís si Descartes defiende ese "buen sentido", o si está ironizando salvajemente. La cosa no está del todo clara.




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